Inglés en casa
Aprender inglés jugando es una de las formas más efectivas de reforzar lo aprendido en clase sin que parezca una obligación. En casa, con materiales sencillos y sin necesidad de pantallas, puedes crear momentos divertidos y muy útiles para que tus peques escuchen, repitan y comprendan el idioma sin presión. En este artículo te compartimos cinco juegos que usamos también en la academia y que funcionan genial para niños a partir de los 3 años.
Simón dice:
Este clásico no pasa de moda. Además de ser muy divertido, es perfecto para trabajar las órdenes básicas y el vocabulario corporal. Solo tienes que ponerte frente al niño o al grupo y dar instrucciones en inglés comenzando con “Simon says…” (por ejemplo: “Simon says touch your nose”). Si no dices “Simon says” al principio, y el niño aún así obedece, ¡queda eliminado! Es una forma genial de practicar listen carefully y de repasar partes del cuerpo, acciones y verbos básicos.
Búsqueda del tesoro:
Crea una búsqueda del tesoro en casa con objetos fáciles de encontrar. Puedes dar pistas en inglés como “Find something red” o “Look for something you can wear”. Si el niño aún no tiene mucho nivel, puedes hacerlo por categorías o mostrar imágenes. Este juego estimula la comprensión auditiva y relaciona el idioma con objetos cotidianos, lo cual facilita su memorización y uso natural.
¿Qué falta?:
Coloca entre 4 y 6 objetos sobre una mesa, nómbralos en inglés con el niño (por ejemplo: apple, car, spoon, book), y pídele que cierre los ojos. Retira uno y dile: “What’s missing?” El niño tendrá que recordar el objeto que ya no está y decir su nombre en inglés. Este juego potencia la memoria visual, el vocabulario y la atención. Puedes hacerlo más difícil aumentando los objetos o eligiendo palabras más complejas.
Carrera de tarjetas:
Coloca tarjetas con palabras o dibujos en el suelo (pueden ser animales, colores, números, etc.). Da instrucciones como “Touch the dog” o “Run to the blue card” y el niño tendrá que moverse rápidamente hacia la opción correcta. Es ideal para canalizar su energía y reforzar vocabulario. Puedes hacerlo aún más divertido si compiten entre hermanos o con papá y mamá.
Como ves, no hace falta una gran producción para reforzar el inglés desde casa. Solo un poco de tiempo, ganas de jugar y una actitud positiva. Recuerda que el aprendizaje en la infancia es más profundo cuando está ligado a emociones agradables. Y si quieres más ideas como estas, ¡síguenos en redes o suscríbete al blog! Tenemos muchos recursos pensados para acompañarte en casa.